Para nadie puede existir duda de que el rumbo de la economía en México dio un giro sustancial y todo lo que antes se hacía en beneficio soló de unos cuantos, ya no se proseguirá.

Los defensores de los regímenes anteriores advierten de los grandes peligros de las disminuciones de la inversión extranjera, los efectos especulativos contra el peso o la baja en el grado de inversión por parte de las calificadoras.

El cambio no es fácil porque son muchos los intereses afectados, además de que reconducir la política económica con lleva también riesgos y rémoras para el crecimiento, por lo menos en sus arranques.

La baja en la calificación de Fitch a Pemex puede ser razonable desde la expectativa estrictamente financiera y desde luego generará daño a la Empresa Productiva del Estado y pérdidas económicas por mayor costo de la deuda petrolera, a todo el país.

Pero debe resaltarse que los cambios emprendidos en Pemex son para rescatar a la empresa de morir por inanición, como consecuencia de la reforma energética o, en el mejor de los casos, convertirse en la socia fácil y obediente de las transnacionales de los hidrocarburos.

El camino sigue empedrado de graves peligros, como las huelgas y cierres en maquiladoras del norte del país, pero habrá que transitar por él si se quiere rescatar para los mexicanos sus recursos naturales y la rectoría económica del Estado.

SUSURROS

Sin la claridad debida se supo, de voz del propio presidente López Obrador, que el Secretario General del Sindicato Petrolero de la República, Carlos Romero Deschamps, tiene una denuncia por robo de combustible, que no ha sido ratificada.

Es necesario que la Presidencia revele los términos de la denuncia presentada ante la PGR, hoy Fiscalía General de la República para saber si cuenta con los elementos suficientes para poder iniciar proceso en contra del archimultimillonario dirigente sindical.

No se trata de circo como lo ha dicho el Primer Mandatario, pero si es vital se conozcan las investigaciones que se llevan a cabo, las denuncias existentes, los juicios iniciados y la lista de imputados.

Lo contrario haría suponer o sospechar que poco o nada se está haciendo para aplicar la ley a los huachicoleros, sean del surco o de cuello blanco.

Por Salvador Martínez / 30 ENE 2019.


Colaborador MRH