Ante los amagos de cerrar la frontera que expresó el presidente estadunidense Donald Trump ayer y hoy, el canciller Marcelo Ebrard Casaubón aseguró que México “no actúa con base en amenazas”, y se jactó de que “somos un gran vecino” para Estados Unidos.

Desde ayer, Trump multiplicó las agresiones verbales contra el gobierno mexicano, al que criticó por “no hacer NADA (sic)” para detener a las personas migrantes que atraviesan el país, y amenazó con cerrar la “maldita frontera” la próxima semana en caso de que las autoridades mexicanas no bloqueen “TODA (sic) la inmigración ilegal hacia nuestro país”.

“Sería tan fácil para México hacerlo, pero solo toman nuestro dinero y ‘hablan’. Además, perdimos tanto dinero con ellos, especialmente si uno añade el tráfico de drogas, etc., que el cierre de la frontera sería una buena cosa”, vituperó el magnate esta mañana.

La reacción del gobierno mexicano a las repetidas embestidas públicas de Trump fue el silencio oficial: el presidente Andrés Manuel López Obrador se negó en responderle durante sus conferencias de prensa matutinas, y Ebrard se limitó en enviar tres mensajes a través de Twitter. Ninguna dependencia publicó un comunicado para repudiar las amenazas del presidente de Estados Unidos.

Trump volvió a atacar a México en un momento de euforia plena para él, pues asegura que fue absuelto en la investigación sobre la presunta injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016, lo que le abre las puertas para reelegirse en 2020. Está prácticamente en campaña de nuevo, y retoma la receta –exitosa para seducir a su electorado– de despotricar contra México y abogar por la construcción del muro fronterizo.

La reacción virulencia del magnate contra el gobierno mexicano se da apenas una semana después que su yerno y asesor, Jared Kushner, se reuniera en privado con AMLO y Ebrard en casa de Bernardo Gómez, el vicepresidente de Televisa. A la reunión también acudió Alfonso de Angoitia, otro alto directivo de la televisora que durante años AMLO tachó como parte de la “mafia del poder”.

Además, el lunes pasado la secretaria Olga Sánchez Cordero encabezó una delegación mexicana de alto nivel que viajó a Miami para reunirse con Kirstjen Nielsen, la titular del Departamento de Seguridad Interna (DHS) y abordar con ella el tema migratorio.

En los días siguientes, Nielsen se trasladó a Honduras, y firmó con los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica un memorándum para impedir que las personas salieron de estos países devastados por la violencia, la miseria y la corrupción.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- POR LA REDACCIÓN , 29 MARZO, 2019.


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