El presidente chileno, Sebastián Piñera, atribuyó los últimos éxitos electorales de los candidatos de derecha en América latina al fracaso del socialismo.

Piñera consideró que el giro no es "un poquitito" y preguntó desafiante en entrevista con el diario La Tercera: "¿Quién nos va quedando que no sea de derecha hoy día en el continente?" y él mismo respondió: "Venezuela y Bolivia".

Sin mencionar los gobiernos de izquierda de Uruguay y México, Piñera atribuyó el triunfo electoral de la derecha a que "el socialismo del siglo XX fue un desastre y el socialismo del siglo XXI, el de (Hugo) Chávez, Cristina Fernández, (Rafael) Correa, (Fidel) Castro, también ha sido un desastre".

"Ha sido malo para la gente, y cuando la gente tiene la oportunidad lo rechaza y elige una opción de más libertad, como es lo que ha pasado en Colombia, Argentina, Brasil. Excepto cuando no puede, que es el caso de Cuba y Venezuela, que se aferran al poder", abundó.

En cuanto a Brasil y el triunfo del ex militar Jair Bolsonaro, Piñera se mostró cauto y afirmó que "no comparto muchos de sus dichos del pasado respecto de las preferencias sexuales, el trato a la mujer, las dictaduras, los temas étnicos, y tampoco comparto sus posiciones de abandonar el Acuerdo de París".

Pero, advirtió, "por algo la inmensa mayoría de los brasileños votó por él: porque al otro lado había un gobierno que durante mucho tiempo había permitido, tolerado, incluso alimentado la corrupción, el estancamiento, la mediocridad, y la violencia y la falta de seguridad".

Elogió el programa del futuro ministro de Hacienda, Pablo Guedes, "que habla de abrir la economía, integrarla al mundo, reducir el déficit fiscal, ampliar los ámbitos de libertad, privatizar algunas empresas, es lo que Brasil necesita. No quiero juzgar a Bolsonaro por lo que dijo o no dijo hace años".

En el plano interno, el mandatario chileno admitió que le preocupa la sucesión en 2022, pues "todo nuestro programa está elaborado a ocho años".

Defendió que con el triunfo en los comicios de diciembre, "recibimos un mandato que fue nuestro compromiso, nuestra promesa con los chilenos: transformar a Chile, en un período máximo de 12 años, en un país desarrollado, sin pobreza, con mayor igualdad de oportunidades, con mayor movilidad social, con mejor calidad de la democracia, con más seguridad".

Desde el retorno a la democracia en 1990, no ha habido gobiernos sucesivos de derecha sino que en los últimos 28 años, sólo dos veces ha gobernado este sector y en las dos oportunidades ha sido con el exitoso empresario, ex dueño de la aerolínea Lan y del canal privado Chilevisión, los que vendió ante las crítica durante la campaña presidencial de 2009.

Sin pronunciarse directamente de sí es muy breve un periodo de cuatro años, Piñera señaló al matutino que "uno nunca puede ligar un proyecto y una visión con una persona" por lo que "efectivamente" hay que preocuparse del sucesor.

Renuente a entregar nombres de favoritos, recordó que el triunfo de 2009 y 2017 se dio porque la derecha estaba unida, a diferencia de 2013 cuando hubo "cuatro candidatos en los últimos cuatro meses, algunos se pelearon entre ellos, otros se enfermaron, y al final nadie creía ni en el proyecto ni en las posibilidades de triunfo". Además, explicó, hace cinco años "teníamos al frente a una candidata formidable, porque la Michelle Bachelet de 2013 era, a mi juicio, muy difícil de vencer". Aventuró unidad para los comicios de diciembre de 2021 además de que, apuntó, hoy "no vemos a ese o esa candidata mesiánica en la oposición. Así que las condiciones están dadas para poder dejar nuestras huellas profundas en el futuro de nuestro país". (ANSA).

(ANSA) – Santiago de Chile, Por Margarita Bastías / 4 de noviembre de 2018.


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