El presidente de EEUU, Donald Trump, declaró mediante una orden ejecutiva emergencia nacional la cuestión de las tecnologías y los servicios de telecomunicaciones vinculados a países adversarios y prohibió a empresas estadounidenses las transacciones con sus pares de tales Estados.

"Yo, Donald Trump (…) considero que los adversarios extranjeros están creando y explotando vulnerabilidades en servicios y tecnologías de la información y la comunicación que almacenan y transmiten vastas cantidades de información delicada, facilitan la economía digital y respaldan infraestructura crítica y servicios de emergencia vitales", dijo el presidente en su decreto.

El fin de tales "adversarios" es "cometer acciones cibernéticas maliciosas, entre ellas el espionaje industrial y económico contra Estados Unidos y su pueblo", agrega el texto.

Por tanto, "y a la luz de estos hallazgos, declaro mediante esta una emergencia nacional respecto de estas amenazas", dice la orden ejecutiva.

Un comunicado de la Casa Blanca añade que "la orden ejecutiva (…) delega autoridad al secretario del Comercio para prohibir transacciones que entrañen un riesgo inaceptable a la seguridad nacional de Estados Unidos o a la seguridad y protección de las personas estadounidenses".

El decreto de Trump aparece menos de una semana después de que colapsara la última ronda de negociaciones comerciales entre EEUU y China.

Washington y Pekín intentaban superar los desacuerdos que emergieron cuando Trump impuso en junio del año pasado aranceles de 25% a importaciones chinas por valor de 50.000 millones de dólares con el objetivo de reducir el déficit comercial estadounidense en sus intercambios con China.

Desde entonces se realizaron varias rondas de conversaciones sobre aranceles y comercio.

La Ofician del Representante Comercial de EEUU divulgó el 14 de mayo una lista de productos chinos por valor de más de 300.000 millones de dólares cuya importación podría ser gravada muy pronto por EEUU en una guerra comercial que sigue escalando.

Medios locales especularon el 15 de mayo que la declaración de emergencia nacional es la forma que encontró la Casa Blanca para prohibir a empresas estadounidenses hacer negocios con el gigante de las telecomunicaciones chino Huawei.

Esa empresa está bajo una intensa presión internacional; varios países alegan que tiene vínculos con el Gobierno chino e incluso que realiza tareas de espionaje a su favor.

Tanto Huawei como Pekín rechazaron en reiteradas ocasiones esta acusación.

Pero Australia, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos prohibieron en 2018 a Huawei participar en contratos gubernamentales, mientras otros países han manifestado también preocupaciones sobre las tecnologías de la empresa.

WASHINGTON (Sputnik).— 01:03 16.05.2019(actualizada a las 01:07 16.05.2019).


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